Introducción al tarot
¿Qué es el tarot? Una guía sobre su historia, sus cartas y su cultura

En este artículo
El tarot es un sistema de cartas ilustradas que se utiliza para la adivinación, la reflexión personal y la exploración de preguntas sobre la vida. Una baraja moderna estándar contiene 78 cartas, divididas en 22 arcanos mayores y 56 arcanos menores. Las personas recurren a estas cartas para explorar sus relaciones, considerar distintas opciones y mirar una situación desde otra perspectiva.
Pero comprender el tarot va más allá de aprender el significado de cada carta. También están las imágenes, los artistas que las crearon y las tradiciones que han dado forma a su interpretación.
Podemos empezar con tres preguntas: ¿qué contiene una baraja? ¿Qué sucede durante una lectura? ¿Y cómo llegaron estas cartas a formar parte de una tradición cultural tan diversa?
¿Qué contiene una baraja de tarot?
Los arcanos mayores: los grandes temas de la vida
Los 22 arcanos mayores incluyen cartas como El Loco, El Mago, Los Enamorados, El Ermitaño, La Muerte y El Mundo. En la tradición Rider–Waite–Smith, la secuencia va de El Loco, con el número 0, a El Mundo, con el número 21.
Quienes leen el tarot hoy suelen relacionar estas cartas con experiencias importantes, momentos de cambio y grandes temas vitales. Una forma habitual de entender su secuencia es el viaje del Loco: un recorrido simbólico en el que la experiencia conduce a una mayor conciencia.
El Loco suele asociarse con los comienzos y la apertura; El Ermitaño, con la reflexión y la guía interior; y El Mundo, con la culminación y la integración. En conjunto, estas imágenes permiten pensar en un nuevo comienzo, una etapa de incertidumbre o el resultado de un esfuerzo prolongado como partes de una historia más amplia.
Los arcanos menores: las experiencias cotidianas
Los 56 arcanos menores se dividen en cuatro palos. Cada palo contiene diez cartas numeradas, del As al Diez, y cuatro figuras de la corte: Sota, Caballero, Reina y Rey. Las figuras de la corte pertenecen a los arcanos menores; no constituyen una categoría aparte.
En las lecturas influidas por la tradición Rider–Waite–Smith, los palos suelen tener estas asociaciones:
| Palo | Temas habituales | Elemento |
|---|---|---|
| Bastos | Iniciativa, creatividad, ambición y acción | Fuego |
| Copas | Emociones, relaciones, intuición y conexión | Agua |
| Espadas | Pensamiento, comunicación, decisiones y conflicto | Aire |
| Oros | Trabajo, recursos, cuerpo y vida material | Tierra |
Estas asociaciones ofrecen un punto de partida para comprender las cartas, aunque los nombres y las interpretaciones pueden variar entre tradiciones.
Para quien empieza, los palos son una manera sencilla de orientarse en la baraja. Al plantearte una pregunta, considera qué aspecto necesita tu atención: tus acciones, tus sentimientos, tus pensamientos o tus circunstancias prácticas.
¿Qué es una lectura de tarot?
Una lectura de tarot consiste en sacar cartas e interpretarlas en relación con una pregunta o una situación. Las cartas pueden organizarse en una tirada, una disposición en la que cada posición tiene un significado concreto. Quien las interpreta tiene en cuenta sus imágenes, sus asociaciones tradicionales y su relación con las cartas que las rodean.
Una tirada sencilla de tres cartas podría utilizar estas posiciones:
La situación — Qué conviene considerar — Un posible siguiente paso
Supongamos que tu pregunta es:
«¿Cómo puedo avanzar con un proyecto creativo que no dejo de posponer?»
La primera posición te ayuda a examinar lo que está sucediendo. La segunda dirige la atención hacia una influencia o un detalle que quizá hayas pasado por alto. La tercera te invita a considerar una acción que podrías llevar a cabo.
La tirada da un enfoque a la lectura. Cada carta aborda una parte distinta de la misma pregunta.
Cómo una imagen se convierte en una interpretación
El Cinco de Copas ofrece un buen ejemplo.
En la imagen Rider–Waite–Smith, una figura cubierta con una capa mira tres copas derramadas. A su espalda quedan dos copas en pie, mientras un río, un puente y un edificio prolongan la escena hacia el fondo.
La carta suele asociarse con la decepción, el dolor y la atención centrada en lo que se ha perdido. Sin embargo, las dos copas que siguen en pie muestran otra parte de la imagen: algo permanece, aunque la figura no lo esté mirando.
Una lectura podría explorar esa tensión mediante preguntas como estas:
¿Qué necesita ser reconocido? ¿Con qué apoyo sigo contando? ¿Qué no he visto todavía?
La pregunta da contexto a la imagen. Alguien que reflexiona sobre una amistad puede fijarse en un aspecto distinto de la carta que alguien que piensa en un proyecto sin terminar.
Aquí es donde el tarot deja de ser únicamente una colección de definiciones. La imagen, la pregunta y las observaciones de quien lee las cartas trabajan juntas.
Cómo elegir una pregunta
Para una primera lectura, prueba con una pregunta lo bastante concreta como para explorarla, pero lo bastante abierta como para ir más allá de una respuesta simple.
«¿A qué debería prestar atención en esta relación?» ofrece un enfoque más claro que «Cuéntame todo sobre mi vida amorosa».
Del mismo modo, «¿Qué me ayudaría a prepararme para este cambio?» dirige la atención hacia algo que puedes considerar y sobre lo que puedes actuar.
Empieza por la parte de la situación que más te interese comprender. Puedes volver a los demás aspectos en otra lectura.
¿De dónde viene el tarot?
Su historia documentada comienza en la Italia del Renacimiento
La historia documentada del tarot se remonta a la Italia del siglo XV, donde las primeras barajas se utilizaban en juegos de cartas en círculos aristocráticos. Algunas de las cartas conservadas están pintadas con gran detalle y son tanto obras de arte como objetos de entretenimiento.
Las cartas Visconti-Sforza, vinculadas a las familias gobernantes de Milán, permiten asomarse a aquel mundo. Sus personajes, vestimentas y emblemas familiares reflejan la cultura cortesana en la que se crearon. La Morgan Library & Museum fecha las cartas de su colección aproximadamente entre 1450 y 1480.
Estas barajas antiguas invitan a dos formas de observación. Podemos pensar en el significado de una carta dentro de una lectura, pero también preguntarnos qué comunicaban sus gestos, trajes y símbolos a las personas que la vieron por primera vez.
Desde esta perspectiva, el tarot también es un testimonio de la cultura visual: un objeto que las personas encargaban, sostenían entre las manos, admiraban y utilizaban para jugar.
La adivinación se desarrolló como una tradición propia
A finales del siglo XVIII, el tarot se vinculó cada vez más con la adivinación y la interpretación esotérica en Francia. Escritores y lectores de cartas desarrollaron sistemas que relacionaban las cartas con significados y métodos de lectura.
Una figura importante fue Jean-Baptiste Alliette, más conocido como Etteilla. Sus publicaciones contribuyeron a convertir la adivinación con tarot en una práctica sistemática. Su obra Manière de se recréer avec le jeu de cartes nommées tarots apareció en varias partes entre 1783 y 1785.
Esto añadió otra dimensión al tarot. Además de ser imágenes y cartas de juego, las cartas se convirtieron en una forma de explorar preguntas sobre las circunstancias, las decisiones y el curso de la vida de una persona.
Pamela Colman Smith ayudó a dar forma al tarot moderno
Un momento decisivo llegó en 1909, con la publicación de la baraja que hoy se conoce como tarot Rider–Waite–Smith. Arthur Edward Waite desarrolló su marco simbólico, mientras que Pamela Colman Smith creó las ilustraciones.
Smith ya era una artista consolidada. Antes de trabajar en la baraja, había realizado ilustraciones para libros y diseños teatrales. Sus experiencias en Inglaterra, Estados Unidos y Jamaica contribuyeron a una trayectoria artística marcada por distintas tradiciones visuales y narrativas.
Sus ilustraciones dieron a las cartas numeradas escenas memorables de actividad humana: trabajo, celebración, espera, conflicto y pérdida. Este enfoque tuvo una profunda influencia en el diseño posterior del tarot.
Para quien empieza, esas escenas ofrecen una entrada inmediata. Antes de conocer el significado tradicional de una carta, puedes observar hacia dónde mira una figura, qué sostiene o qué sucede a su alrededor.
Incluir el nombre de Smith al hablar de esta baraja reconoce a la artista cuyas imágenes siguen influyendo en la manera en que las personas conocen el tarot.
El tarot como arte, literatura y expresión cultural
La vida cultural del tarot va más allá de las lecturas. Artistas y escritores han utilizado sus imágenes y su estructura para crear pinturas, barajas y relatos, encontrando nuevas posibilidades en un conjunto familiar de símbolos.
Distintos artistas, distintos mundos visuales
La baraja Rider–Waite–Smith es una interpretación influyente del tarot, pero no es la única.
El Tarot de Thoth, desarrollado por Aleister Crowley y pintado por Frieda Harris, propone otro enfoque artístico importante. El Instituto Warburg ha expuesto las pinturas originales de Harris, situándolas en el contexto más amplio de la historia artística del tarot.
La artista surrealista Leonora Carrington también mantuvo un interés por el tarot durante toda su vida. Su obra se movió entre imágenes de tarot reconocibles y reinterpretaciones más abstractas, poniendo las cartas en diálogo con su propio mundo imaginativo.
Comparar barajas implica observar tanto las decisiones artísticas como los significados de las cartas. ¿Qué ha conservado el artista? ¿Qué ha cambiado? ¿La misma figura parece acogedora, distante, juguetona o imponente en otra versión?
No hace falta tener experiencia leyendo el tarot para empezar a reconocer esas diferencias.
El tarot puede convertirse en la estructura de una historia
Una de las apariciones literarias más singulares del tarot es El castillo de los destinos cruzados, de Italo Calvino, publicado por primera vez en 1969.
La obra surgió de los experimentos de Calvino al ordenar y reorganizar cartas de tarot. Utilizó sus combinaciones para generar posibilidades narrativas y más tarde describió el tarot como una «máquina narrativa combinatoria».
Su experimento ofrece una forma útil de pensar en una tirada: la historia cambia cuando las cartas cambian de lugar.
Imagina tres imágenes: una partida, un encuentro y un regreso. Un encuentro antes de una partida sugiere una historia distinta de un encuentro después de un regreso. Las imágenes siguen siendo las mismas, pero sus relaciones cambian.
Es una forma atractiva de acercarse al tarot como práctica creativa: no solo preguntarse qué significa una imagen, sino también qué sucede cuando se encuentra con otra.
El tarot también es una práctica vivida
El significado cultural del tarot incluye el entorno en el que se realiza una lectura, la conversación que la rodea y las preguntas que traen las personas.
En un texto publicado por el Centro para el Estudio de las Religiones del Mundo de Harvard, la antropóloga Giovanna Parmigiani describe la lectura del tarot en su trabajo de campo entre practicantes espirituales contemporáneos. Su relato destaca la experiencia compartida y la importancia de hacer mejores preguntas.
Esta perspectiva aporta algo que un diccionario de cartas no puede recoger. Una lectura también puede ser un tiempo reservado para conversar: con otra persona, con una imagen o con una pregunta que ha sido difícil expresar con palabras.
Cómo empezar con el tarot
Una práctica de una sola carta es un comienzo sencillo. Te permite familiarizarte con una imagen sin tener que interpretar una tirada entera de una vez. Aprender a leer el tarot mediante una carta diaria y la creación de historias también es un enfoque utilizado en talleres para principiantes.
Elige una pregunta como esta:
«¿A qué podría prestar atención hoy?»
Saca una carta y obsérvala antes de consultar su significado. Fíjate en la postura de las figuras, hacia dónde dirigen la atención y qué objetos destacan. Pregúntate qué notaste primero y qué casi pasaste por alto.
Después, lee la descripción de la carta. Compara sus asociaciones tradicionales con tus observaciones y tu pregunta.
Una nota sencilla en un diario puede incluir la fecha, la carta, tu pregunta y unas frases sobre tu interpretación. No hace falta escribir algo elaborado. El objetivo es familiarizarte con la baraja y desarrollar tu propia manera de observar con atención.
Preguntas frecuentes sobre el tarot
¿Las cartas de tarot y las cartas de oráculo son lo mismo?
Están relacionadas, pero son distintas. El tarot suele seguir la estructura reconocible de 78 cartas divididas en arcanos mayores y menores. Las barajas de oráculo son más flexibles: sus creadores determinan el número de cartas, los temas y la organización. Por eso, dos barajas de oráculo pueden funcionar de maneras muy diferentes.
¿Pueden los principiantes leerse el tarot a sí mismos?
Sí. Puedes empezar con una guía o una referencia de significados y aprender con la práctica. Comienza con una sola carta y explora tiradas más amplias a medida que te familiarices con la baraja. No necesitas memorizar todos los significados antes de tu primera lectura.
¿La carta de La Muerte siempre significa algo malo?
En muchas interpretaciones modernas, La Muerte representa finales, transiciones y transformaciones, más que una predicción literal de la muerte. Una lectura puede utilizarla para explorar qué está llegando a su fin, qué resulta difícil soltar o qué podría hacerse posible después de un cambio.
¿Se puede explorar el tarot en línea?
Sí. Las herramientas digitales ofrecen otra forma de conocer las cartas y experimentar una lectura. En FlipTarot, puedes empezar con una orientación diaria o plantear una pregunta sobre una relación, tu carrera o una decisión. Sus interpretaciones con IA tienen en cuenta la pregunta, las cartas y sus posiciones en la tirada.
Encuentra tu propia forma de acercarte al tarot
El tarot ha pasado de las mesas de juego del Renacimiento a la práctica espiritual, los estudios de artistas, la literatura y las experiencias de lectura digital. Su historia es una historia de adaptación, en la que imágenes familiares encuentran continuamente nuevos contextos e interpretaciones.
Puedes empezar por lo que más te llame la atención: el arte, los símbolos, las historias o una pregunta que quieras explorar.
Conoce las cartas con la guía de significados del tarot de FlipTarot, o prueba una lectura diaria para descubrir cómo una imagen pasa a formar parte de una lectura.
